Imagen de la 'operación Overlord', coloquialmente conocida como el 'desembarco de Normandía'

El ‘desembarco’ que nunca existió

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El 6 de junio de 1944 tuvo lugar una de las batallas bélicas más conocidas de la Historia: el desembarco de Normandía. Este capítulo de la Segunda Guerra Mundial consistía en el inicio de la campaña de los Aliados para recuperar Francia, en esos momentos en manos de la Alemania nazi. Este episodio que, a la postre, sería un punto de inflexión de cara a la victoria final de los Aliados, tiene una intrahistoria de engaños y propaganda falsa que provocó la confusión entre los alemanes.

Hablamos de la conocida como ‘operación Bodyguard’, una estrategia de los ejércitos Aliados para engañar a los altos mandos de la Alemania nazi con respecto a los planes de recuperar la Europa occidental. Desde junio de 1940 Adolf Hitler dominaba Francia, en uno de los momentos álgidos para los nazis en la Segunda Guerra Mundial, ya que tenía dominada la Europa continental, desde la frontera con la URSS hasta las puertas de España.

Con el paso de las batallas, el debilitamiento de Alemania por el Este y la entrada de Estados Unidos en el conflicto, los Aliados vislumbraron la posibilidad de ordenarse e iniciar una campaña que les debería llevar a la recuperación de Francia primero, y de la Europa continental después. En concreto, durante la primavera de 1943, Francia, Reino Unido y Estados Unidos se reunieron en Washington DC, en la conocida como Conferencia Trident. En ella se acordó una invasión a Francia vía el Canal de la Mancha. Otras estrategias, como la propuesta por el británico Winston Churchill de invadir por el Mediterráneo, fueron rechazadas por los responsables norteamericanos, quienes más tropas y material aportaban.

Tras estudiar diferentes opciones de entrada en la costa francesa, se decidió que la invasión se realizaría con un desembarco en la costa de Normandía. El plan inicial preveía que éste se realizaría el 1 de mayo de 1944, aunque finalmente esta fecha se retrasaría hasta el 6 de junio. Dwight Eisenhower, que años después sería presidente de los Estados Unidos, sería nombrado comandante general y sería uno de los cerebros de la campaña.

Es aquí donde entra en juego la ‘operación Bodyguard’. Mientras los máximos responsables de la invasión definían la estrategia del desembarco, se diseñó en paralelo una campaña de propaganda y mensajes falsos. El principal objetivo era engañar a los alemanes en cuanto a la fecha y localización de la batalla. La ‘operación Fortitude’ –nombre con el cual se conocía la estrategia de desembarco- se dividió en ‘Fortitude Norte’, propaganda para hacer creer a los nazis que la invasión de la Europa continental se realizaría por Noruega; y la ‘Fortitude Sur’, campaña según la cual se hizo pensar a los alemanes que el desembarco tendría lugar en la cercana costa de Calais, el punto más próximo a Francia desde el Reino Unido. Además, los Aliados se emplearon para hacer creer a sus enemigos que el plan era actuar en julio.

A través de radiotransmisiones falsas, se hizo creer a Adolf Hitler y los suyos que existía un 21º Grupo del Ejército de los EEUU, dirigido por George Patton, responsables de esa ‘inexistente’ invasión en Calais. Los diferentes soldados implicados supieron guardar el secreto de la fecha y localización de la invasión, conscientes de la importancia de hacerlo. No obstante, se conoce el caso de un general estadounidense, obligado a retornar a su país tras revelar la fecha correcta durante una fiesta.

En este engaño también participó un agente doble español, Joan Pujol, conocido como ‘Garbo’. Durante los meses previos al desembarco, Pujol envió decenas de mensajes a sus superiores nazis en Madrid, haciéndoles creer que el ataque se realizaría en Calais en el mes de julio.

Tras severas derrotas en el Este, el ejército alemán estaba mermado y tan solo 400.000 soldados estaban disponibles en el frente Occidental. La campaña de engaños por parte de los Aliados consiguió que el día de la invasión solo hubiese 50.000 soldados nazis defendiendo Normandía. Para dicha batalla, los Aliados utilizaron 160.000 soldados. Tras unas jornadas intensas, el ‘desembarco de Normandía’ fue un éxito, y el preludio del fin de la Segunda Guerra Mundial.

Periodista y politólogo. Doctorando en Política Europea. Fundador de Brupek y periodista freelance para diferentes medios.

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